¿Sabías que los cuerpos de los astronautas cambian en el espacio?
Es probable que incluso hoy en día muchas personas reconozcan de inmediato a famosos astronautas como John Glenn, Neil Armstrong o Sally Ride. Aunque han envejecido desde que realizaron sus famosos vuelos al espacio, sus rostros todavía son reconocidos cuando aparecen en público. Hubo una época cuando sus rostros (y cuerpos) cambiaron en forma inusual. Sucedió cuando estuvieron en el espacio.
En la Tierra puedes cambiar fácilmente la apariencia de tu rostro. Puedes arrugar la frente o aguantar la respiración e inflar las mejillas. Puedes incluso hacerte una cirugía cosmética. Por supuesto, los niños no tienen que preocuparse por hacerse una de estas cirugías para lucir más jóvenes.
En el espacio, los rostros de los astronautas también cambian y es poco lo que pueden hacer para detener este cambio. Sus rostros lucirán "regordetes" por la ingravidez (falta de gravedad).
Cuando estás en el espacio, caes libremente mientras estás orbitando la Tierra. Dado que tú y la nave caen a la misma velocidad, nunca podrás pisar contra el suelo para sentir tu peso. ¡Puedes flotar! Cada parte de tu cuerpo también está flotando - incluyendo todas sus partes interiores.
Los líquidos en tu cuerpo (como el agua y la sangre) ya no son atraídos hacia la parte interna de tu cuerpo en las áreas del estómago y el pecho. Estos líquidos empiezan a moverse hacia fuera a zonas como la cabeza.
Los astronautas pueden sentir cómo llega el líquido a sus cabezas. A menudo, cuando sus cabezas empiezan a tener mayor cantidad de líquido que antes, dicen que sienten la "nariz tapada", "presión en los senos nasales" e incluso "dolores de cabeza". El líquido adicional crea más presión dentro de la cabeza y al aumentar la presión, ésta empuja hacia fuera la piel y hace que los rostros se ?inflen?, por lo que se ven diferentes.
Estudios han demostrado que los astronautas pueden perder entre 1 y 2 por ciento de su densidad ósea cada mes que viven en el espacio. Aparentemente esta pérdida se debe a que los huesos no son necesarios en el espacio para sostener el peso de una persona, como sucede en la Tierra. La pérdida de la densidad ósea puede ser un problema si los viajeros espaciales pierden demasiado material óseo y luego regresan a la Tierra. Sus huesos podrían debilitarse y ¡hasta romperse!
Los músculos tampoco trabajan mucho en el espacio. No se requiere mucho esfuerzo simplemente para flotar en lugar de caminar por el trasbordador o la estación espacial. Incluso los músculos del corazón normalmente tienen menos trabajo en el espacio. Los científicos y médicos de la NASA quieren que los músculos permanezcan sanos para que los astronautas puedan ajustarse fácilmente cuando regresen a la Tierra.
Los vuelos en el trasbordador espacial duran mucho menos de un mes. Estos vuelos cortos no deberían provocar muchos cambios en los huesos y músculos de los astronautas. En cambio, los astronautas en la estación espacial suelen permanecer allí al menos durante 3 meses, lo que significa que deben hacer cosas mientras están en órbita para permanecer lo más sanos y con la mejor forma física posible.
Los astronautas emplean equipos de ejercicio especiales en el espacio que aplican presión contra los músculos y los hacen trabajar. Las caminadoras y bicicletas recientemente diseñadas (en realidad son equipos llamados "ergómetros") son dos cosas que pueden usar en el espacio. Sus cuerpos se fijan contra el equipo con cuerdas flexibles. Si no se hiciera así, simplemente saldrían flotando. Cuando están en el espacio, los astronautas normalmente hacen ejercicio al menos una hora diaria para mantener sus cuerpos en forma.
La ingravidez o falta de peso también produce otros efectos en los cuerpos de los astronautas. Algunos se marean durante un rato porque no hay espacio "arriba ni abajo" y sus oídos internos se "confunden" por las diferentes sensaciones.
Los astronautas también crecen entre 3 y 6 centímetros (1 y 2 pulgadas) en el espacio. La gravedad ya no atrae los huesos de la columna vertebral, lo que permite que se separen un poco y que el cuerpo literalmente se "estire" mientras están en el espacio. Por supuesto, cuando regresen a la Tierra ¡retornarán a su estatura normal!
Cuando los astronautas regresan a la Tierra tienen que ser muy cuidadosos y tomarse un tiempo para que la sangre retorne a su estado "normal" al salir de su cabeza y regresar al pecho y las piernas. Los astronautas corren el riesgo de desmayarse si se levantan o se mueven demasiado rápido.
Tal vez estés en el primer vuelo tripulado a Marte. Ese viaje durará por lo menos seis meses. Los científicos de la NASA tienen que seguir investigando para ayudar a los astronautas a conocer cómo pueden mantenerse saludables en el espacio por un tiempo tan largo.
No existe ninguna duda de que los científicos de la NASA encontrarán la forma de contrarrestar cualquier cambio en el espacio que pueda poner en peligro la salud de los astronautas. Originalmente, muchos científicos no sabían si los astronautas podían tragar los alimentos en el espacio. Algunos pensaban que debía haber gravedad para que los alimentos bajaran por el esófago hasta el estómago y que sin la gravedad que atrajera los alimentos hacia abajo podrían ahogarse en el espacio. Ahora sabemos que es posible comer normalmente en el espacio - así como sobrevivir y hasta divertirse.
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