¿Por qué la NASA estudia la Tierra desde el espacio?
En el 2003, aprendiste a valorar el poder de un huracán. El huracán ?Isabel? derribó árboles y causó inundaciones en las áreas subyacentes del estado de Virginia. En el sur de Florida en el 1992, el huracán ?Andrew? destruyó un gran número de hogares. Muchas personas vivían cerca de la ciudad de Biloxi en el estado de Misisipí cuando el huracán ?Camila? entró en tierra. Afortunadamente ocurrieron menos heridas de lo esperado. Hoy, los satélites de la NASA pueden observar y estudiar los huracanes desde el espacio. Los datos obtenidos desde los satélites permiten que los meteorólogos predigan cuando el huracán pasará por tierra y permiten que las personas hagan preparativos con anticipación de las tormentas.
Los satélites de la NASA pueden estudiar lugares en la Tierra no fácilmente alcanzables. Los huracanes son ejemplos de los patrones meteorológicos que podemos estudiar con más facilidad desde el espacio porque se forman sobre los océanos. Los satélites también pueden darnos una buena perspectiva de la tormenta en su totalidad.
Ciertos objetos son demasiado grandes para poderse estudiar de manera eficaz desde la superficie de la Tierra. Nuevamente, los huracanes, así como los terremotos, son buenos ejemplos. Grietas en la corteza terrestre, conocidas como fallas, pueden ocasionar terremotos. El largo de estas fallas puede alcanzar las cientos de millas. Solo los satélites pueden ver la falla entera de una vez.
En el 1980, el volcán del Monte St. Helens entró en erupción sobre el estado de Washington. Por medio de satélites, los científicos vieron brotar una nube de ceniza y observaron mientras los vientos transportaron la nube dentro de la atmósfera de Washington. La ceniza volcánica puede causar gran daño y malfuncionamiento si logra penetrar los motores de aviones. Fotos de estas nubes de cenizas proveídas por satélites avisan a los pilotos de lugares donde no deben navegar. Los satélites pueden estudiar los volcanes seguramente desde el espacio.
Científicos e investigadores alrededor del mundo utilizan los satélites de la NASA. La Empresa de las Ciencias de la Tierra (Earth Science Enterprise: ESE) y el Sistema de Observación de la Tierra (Earth Observing System: EOS) de la NASA pueden estudiar muchos de los desastres naturales desde el espacio que no se logran estudiar de cerca en la Tierra, tales como fuegos, inundaciones, tormentas y volcanes.
Los instrumentos especiales a bordo de estos satélites permiten investigar desastres naturales tales como los huracanes de maneras que a los científicos desde la Tierra se les haría imposible. Uno de estos satélites, conocido como TRMM (TRMM (Tropical Rainfall Measurement Misión, en español Misión de Medida de Precipitaciones Tropicales) puede ?ver? dentro de un huracán. El TRMM puede predecir cuales partes de los huracanes producirán más lluvia. Esta información permite que los meteorólogos puedan pronosticar la cantidad de lluvia que afectará a las personas cuando el huracán golpee a lo largo de la costa. Algún día, puede que esta investigación permita que los científicos puedan pronosticar exactamente el movimiento hacia tierra del huracán. Los meteorólogos pudieron predecir con gran precisión el impacto en tierra del huracán Isabel.
Los satélites permiten que los científicos puedan observar desde el espacio esas partes remotas de la Tierra que de otra manera serían imposibles de ver. La disminución de árboles en las selvas, el tamaño de los glaciares de montaña y cambios en nuestra capa de ozono se miden con más facilidad desde el espacio.
¿Quién sabe? ¡A lo mejor serás tú uno de los científicos en el futuro que utilizará satélites para estudiar la Tierra!
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